El blog de Luis Gosálbez

Internet, negocios, derecho et alt.

Canción del domingo: Fiesta (Serrat)

Cuarto domingo de la segunda década del sexto mes del siglo XXI. 27 de junio de 2010. Ya estamos en verano, y no sólo porque hace más calor, sino, sobre todo, porque, pasada la noche de San Juan, y con ella el primer solsticio del año, el cambio de estación ha hecho que el verano llegue a nuestras vidas para quedarse durante unos meses. Ya era hora, pardiez.

La de San Juan siempre es una noche especial, aunque lo es más o menos dependiendo de dónde te encuentres, algo que no cuadra demasiado bien con su carácter objetivo y astronómico. Si estás en Alicante, en Barcelona o en cualquiera de los pueblos que lindan con el mediterráneo, pensarás que se acaba el mundo. Rituales, fuegos artificiales, hogueras, casi de todo. Este año, por desgracia, una panda se lanzó a las vías del tren para adelantar a la muchedumbre que se apelotonaba en el paso inferior y 12 de ellos murieron arrollados por el tren. Es una tragedia, muy difícil de evitar debido a que nace de una grandísima irresponsabilidad por parte de las víctimas, pero que puso la nota oscura a una noche luminosa y alegre.

El verano suene traer aparejada una energía positiva, fruto del aumento y la intensidad de horas de sol y de la cercanía de las vacaciones, que este año me van a encontrar, una vez más, trabajando. Eso sí, durante el mes de agosto me tomaré las cosas con un poco más de calma de lo normal.

La primera decisión que he adoptado para no morir en el intento ha sido, precisamente, tomar las cosas con calma y volver a priorizar; ya sabes, todo el rollo de los temas urgentes, importantes y demás. Me temo que uno de los principales perjudicados va a ser este blog; la semana pasada fue la primera en casi dos años que no escribí la canción del domingo, en parte por falta de tiempo y en mayor parte por falta de ganas. Una vez que lo haces, que rompes la tradición o las normas autoimpuestas de conducta, es más fácil volver a hacerlo, y si no que se lo digan a los gimnasios, cuyo modelo de negocio consiste, principalmente, en seguir cobrando a los que no lo utilizan y cobrar cada vez más a los que sí que hacen uso de sus instalaciones.

Septiembre va a ser un mes muy importante, para el que tengo reservada la ejecución de varias decisiones muy importantes, así que los meses de julio y agosto toca trabajar como la hormiga, sin prisa pero sin pausa. Hay demasiado que hacer para coger vacaciones, pero no tanto como para no disfrutar de alguna que otra fiesta. Por eso, y porque acabamos de cerrar la noche de San Juan, la canción del domingo es Fiesta, de Joan Manel Serrat.

Apurad, que allí os espero si queréis venir,
pues cae la noche y ya se van nuestras miserias a dormir.
Vamos subiendo la cuesta,
que arriba mi calle se vistió de fiesta.

Ésta es la segunda canción interpretada por Serrat que aterriza en la canción del domingo, tras las nanas de la cebolla (28/02/10). Para la ocasión también he elegido un vídeo con historia, de uno de aquellos míticos conciertos en el parque atracciones de Madrid a finales de los setenta; me gusta ver a un Serrat, ya no tan joven, pero todavía melenudo y reivinticativo, que cambia “abrazando” por “magreando” a una muchacha y convierte a la pobre y a la rica, por igual, en zorras, entre las risas del principio y la aprobación de una multitud enfervorecida.

No hace falta que manifieste, una vez más, mi devoción por el noi de Poble Sec, uno de los pocos artistas de verdad, en el mejor sentido de la palabra, que ha dado nuestra música. Fiesta tenía que ser la canción del domingo, no sólo de éste, sino de muchos otros, al menos mientras dure esta sección.

Seguro que muchos hoy pasaréis el día en remojo, como las chufas, en cualquier playa, piscina o bañera. Yo estoy deseando acabar este post para hacer lo propio, así que, sin más, os dejo con Serrat, no sin antes desearos un feliz domingo de Fiesta.

27.06.2010 Posted by | blogging y microblogging, Canción del domingo, Personal | , , , , , | Deja un comentario

Canción del domingo: Highway to hell (AC/DC)

Segundo domingo del sexto mes de la segunda década del siglo XXI. 13 de junio de 2010. Llueve en casi toda España y Valencia, por supuesto, no es una excepción, aunque parece que el Mediterráneo nos está protegiendo de las trombas que están cayendo en otras partes. 40 de mayos y esas cosas, ya sabéis.

La semana del 7 al 13 de junio de 2010 ha sido una de las más productivas que recuerdo en mucho tiempo, gracias a que no he tenido que viajar y he podido dedicarme a trabajar, enviar propuestas y poner un poco de orden; justo lo contrario de la próxima semana que pasaré entre Madrid (lunes y martes) y Barcelona (miércoles) asistiendo a La Red Innova y al día del emprendedor de Catalunya, en el que celebraremos el segundo foro de inversión de First Tuesday.

Para mucha gente esta semana habrá sido la semana en la que empezó el mundial de fútbol de Sudáfrica. Reconozco que el fútbol me interesa cada vez menos, aunque disfruto con los partidos de la selección española, sobre todo ahora que ganamos. No se me ocurriría jamás ver un Serbia-Ghana o un Argelia-Eslovenia, la verdad. Tampoco sigo la F1 ahora que Alonso no llega al podio ni con Iván Vanko en la pista. Llamadme oportunista pero es que a mí lo que me gusta es ganar.

Para mí esta semana ha sido la del focus (no la del coche), pero sobre todo ha sido la semana de la reforma laboral. He seguido sin mucha fe los movimientos y propuestas de unos y otros, y he podido asistir, junto con el resto del planeta, a otra representación esperpéntica de un gobierno tan extremadamente débil y perdido que resultaría cómico, si no nos fuese tanto en ello.

Por si alguien no lo ve, nos lo están diciendo todos: necesitamos un cambio de modelo que nos permita generar empleo y proteger a las empresas, las únicas que pueden generar riqueza y que tienen la capacidad de sacar al país de la situación en la que nos ha metido la clase política. Los funcionarios sólo son una carga, no un apoyo en época de crisis, y habría que articular una forma de eliminar decenas de miles de puestos de trabajo público para aligerar esa carga.  Las empresas necesitan empleados para sobrevivir, pero sobre todo necesitan ganar dinero, y tal vez no puedan hacerlo con la estructura de personal que tenían antes de la crisis. Es necesario facilitar la renovación y reestructuración de las empresas, al menor coste posible. Esto no es ninguna broma, la viabilidad económica de nuestro país y el futuro de varias generaciones de españoles está en juego.

Sin embargo, nuestros sindicatos siguen anclados en una postura decimonónica, en la que el empresario es un explotador y el empleado una víctima, pese a que el primero que se rebaja o elimina su sueldo para que la empresa siga adelante, el que se endeuda, el que arriesga, el que empuja, el que genera riqueza y empleo sea el empresario, mientras que los sindicatos se limitan a lloriquear y gritar pidiendo que se mantengan unos derechos que, en este contexto, simplemente no tienen sentido.

La propuesta del gobierno, una vez más, es claramente insuficiente. Necesitamos un verdadero cambio de modelo, no un nuevo parche para mantener un modelo que se ha mostrado incapaz de generar empleo, que es de lo que se trata esto. Cuando una sociedad llega al 20% de desempleo, es que algo falla y no hace falta que vengan desde fuera a decírnoslo. Por lo visto, el coste del cambio de modelo es una huelga general. Este gobierno es un zombie que se limita a arrastrarse entre estertores, por lo que, de todas formas, no va a conseguir esquivarla, así que cuanto antes llegue mejor. Es un día. Asegurar el futuro del país por un día de huelga me parece un buen trato. Además, así veremos cuál es la verdadera fuerza de los sindicatos, que es ninguna en la actualidad. Cuando uno lucha por salir adelante, lo último que necesita son presuntos representantes más preocupados por salvar su propio culo y status quo que por defender los intereses de una clase obrera que ya no existe.

Lo que necesitamos son decisiones valientes, cambios de verdad, que aseguren nuestra viabilidad y refuercen nuestra credibilidad ante el mundo; mientras tanto, seguiremos conduciendo por la autopista hacia el infierno en la que nos ha metido la panda de inútiles que hoy rige nuestros destinos como país. Por eso, la canción del domingo 13 de junio de 2010 es Highway to Hell, de AC/DC.

No Stop Signs, Speed Limit
Nobody’s Gonna Slow Me Down
Like A Wheel, Gonna Spin It
Nobody’s Gonna Mess Me Round

Highway to Hell es uno de lo muchos bombazos de la banda de los hermanos Malcolm y Angus Young, y se ha convertido por derecho propio en uno de los himnos del hard rock. El riff inicial de la canción probablemente sea uno de los más reconocibles de la historia del rock, igual que el estribillo. Highway to Hell es la primera pista del álbum homónimo que el grupo lanzó en 1979 y desde entonces su popularidad no ha hecho más que crecer, con versiones de todo tipo, como la que en su día hizo el grupo gallego Siniestro Total.

En cuanto a la letra, Highway to Hell habla de una autopista (en realidad una autovía), sin indicaciones, sin límites de velocidad y con un solo carril, que lleva directamente al infierno. Durante los últimos 30 años han surgido varias interpretaciones acerca del contenido de la letra, pero por desgracia a mí empieza a recordarme a nuestra situación actual.

Aún así, tengo confianza. Nos va a costar, pero conseguiremos salir, aunque para ello tendremos que empezar a tomar decisiones. No hay alternativa. Cada vez tenemos el fuego más cerca y empezamos a vislumbrar algunos tridentes en la lontananza. Ya no se trata de aguantar, sino de sobrevivir, así que dejémonos de estupideces y empecemos a empujar de una vez.

Nos va mucho en ello. El infierno no es un lugar en el que tenga pensado vivir mucho tiempo.

¡Que paséis un feliz domingo con los hermanos Young.!

13.06.2010 Posted by | Canción del domingo, Opinión, Rollo | , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Los consultores y la crisis

Una de las primeras opciones que baraja cualquier profesional con experiencia en un sector basado en el conocimiento -como puede ser internet- que, por cualquier motivo, pierde su trabajo es convertirse en consultor. Desde esta perspectiva, ser consultor parece fácil: basta con ser autónomo, tener un portátil y estar dispuesto a escuchar rollos infumables a cambio de dar una opinión basada en una mezcla de apreciaciones personales y datos obtenidos de estudios realizados por terceros.

Sin embargo, el trabajo de consultor no es tan sencillo. Hace falta una formación, una preparación, una experiencia y, sobre todo, una metodología específica para garantizar que el servicio aporta valor al cliente.

La crisis ha acentuado el número de consultores de una forma brutal; por ese motivo hay que ir con mucho cuidado a la hora de aceptar el servicio de alguien que se llama a sí mismo consultor, experto, gurú o súper ninja en cualquier disciplina. Centenares, miles de ejecutivos y cargos intermedios que, en su día, ostentaba puestos simplemente increíbles en grandes organizaciones, tras pisar el duro asfalto, se han dado cuenta de que no saben respirar fuera de esas organizaciones, e intentan sobrevivir actuando como consultores para terceros. El problema reside en que muchos de estos profesionales han desarrollado el grueso de su carrera dentro de una organización tan específica, tan enfocada o, simplemente, tan compartimentada, que su experiencia no tiene valor para otras empresas, incluso del mismo sector, o al menos es un valor muy inferior al que pretenden otorgarle.

Ser consultor es otra cosa; significa conocer la cadena de valor completa, y su relación con los distintos elementos que forman parte de un negocio. Ser consultor también implica mojarse de vez en cuando y, en ocasiones, participar en los riesgos de tus clientes. Pero sobre todo, para ser consultor es necesario haber desarrollado una metodología a prueba de bombas que te permita trasladar la mayor cantidad posible de valor al negocio del cliente, y eso es algo que está al alcance de muy pocos. No se trata de preparar cuatro slides y una tabla de excel, ni es una cuestión de curriculum, sino de formación, experiencia y vocación.

Si has perdido tu trabajo, o simplemente te has cansado de él, y estás planteándote convertirte en consultor, piénsatelo dos veces. Miles de personas, posiblemente con más experiencia, formación y capacidad que tú, lo han pensado mucho antes, lo han intentado y se han dado cuenta de que no funciona. No es tan fácil y, desde luego, no es inmediato. Y cada vez hay menos empresas dispuestas a pagar por un servicio así.

Antes de perder varios meses de tu preciosa vida haciendo algo que no entiendes ni, realmente, quieres hacer, piensa qué ha fallado en tu etapa anterior. Tal vez eras la persona perfecta en el puesto perfecto, pero la empresa no podía permitírselo. Quizá hayas metido la pata hasta el fondo, y en ese caso tal vez no seas el mejor ejemplo a seguir ni el más indicado para dar consejos, si no quieres que te saquen los colores.

Mi opinión es que hace falta vocación específica para ser un consultor. Si eres un empleado, busca otro trabajo. Si eres un emprendedor, inténtalo otra vez. SÓLO si tu vocación es la de ganarte la vida analizando información a partir de tu experiencia y trasladándola a terceros para que mejoren sus procesos, sus productos o sus negocios,  sólo en ese caso tiene sentido que intentes ser consultor, siempre que realmente tengas algo que aportar que te haga diferente y valioso frente a los demás.

Hay muchos consultores ahí fuera que no lo serán dentro de un par de meses, cuando se den cuenta de que han optado por un camino para el que no están preparados o, simplemente, que no les apetece recorrer. Si hasta ahora nunca te habías planteado ser consultor, mi consejo es que ahora no es el momento; lo sé, parece una opción fácil y rápida pero ¿es realmente lo que quieres hacer con tu vida? Si no es así, no va a funcionar.

Sé valiente y lucha por lo que te quieres, por lo que sabes hacer de verdad, y no pierdas el tiempo con experimentos. La crisis siempre nos hace llegar al momento de la verdad.

¿Sabes ya cuál es el tuyo?

9.06.2010 Posted by | emprendedores, negocios en internet, Opinión, Rollo | , , , , , , , , | 2 comentarios

Canción del domingo: Wonderwall (Oasis)

Primer domingo del sexto mes de la segunda década del siglo XXI. 6 de junio de 2010. El calor ha llegado para quedarse de verdad. 41 grados en Valencia el lunes y bajando -porque si llega a ir in crescendo, esto no lo aguanta ni Lawrence de Arabia-.

Por no perder las costumbres, esta última semana ha estado plagada de malas noticias económicas. Resulta que ahora que Hungría se ha desmaquillado, de repente se ha encontrado justo al borde del abismo. Es una auténtica lástima porque el país es un claro ejemplo del grandísimo esfuerzo que hay que hacer para ponerse al nivel del resto de Europa tras la guerra fría y la losa que el comunismo supuso para ellos. Hace poco tuve la suerte de pasar unos días en Budapest, y me pareció una ciudad majestuosa, señorial, que ha sabido resurgir de sus cenizas y que luce con orgullo sus cicatrices. Es difícil reconstruir al mismo tiempo la democracia y la infraestructura económica de un país, en especial en una situación de crisis global.

Otro de los temas más destacados de la semana fue el asalto por parte del ejército de Israel a un par de buques, en aguas internacionales, que pretendían saltarse el bloqueo impuesto a Gaza, sin aceptar la inspección de la carga por parte del personal de la ONU acreditado en la región. Creo que lo peor de todo este asunto es la pérdida de vidas humanas y de toda objetividad por parte de los agentes implicados. Siempre me he mostrado reticente a opinar sobre la situación en Israel y Palestina, porque nunca me he tomado la molestia de informarme adecuadamente, así que no lo voy a hacer en este caso.

En cuanto a mi semana, de nuevo ha sido larga e intensa, con dos días apasionantes en Barcelona, en los que, entre otras cosas, he podido disfrutar del décimo aniversario de mi graduación en ESADE. Cuando recibí el correo de la asociación de antiguos alumnos, invitándome al evento, recuerdo que, por una parte pensé que era imposible que ya hubiesen pasado diez años; sin embargo, al pensarlo bien, el hecho de haber estudiado una carrera y un máster en Barcelona me parece algo tan lejano como una vida pasada o una dimensión paralela.

Hace unos meses, en febrero de 2010, escribí lo siguiente, al enterarme de la organización de una cena de promoción de mi colegio de Alcoy:

“Cuando has perdido el contacto con alguien durante quince años, lo más probable es que se deba a que te importaba un carajo. Y si hace quince años te importaba un carajo, imagínate lo que realmente te importa ahora”

Pues bien, pese a que mantengo esa opinión, reconozco que la cena -y, sobre todo, las copas que nos tomamos luego como si se fuese a acabar el mundo- fue uno de los momentos más divertidos que recuerdo de los últimos meses; al final, resultó una auténtica gozada reencontrarme con gente a la que aprecio y recordar con ellos grandes momentos de la carrera, de nuestros viajes, de nuestros trabajos actuales y pasados y, en general, de todo lo que ha pasado durante este tiempo. En efecto, todos estamos un poco más gordos, calvos y ocupados, pero fue una sorpresa reconocer en esta cohorte de ejecutivos de Garrigues, Cuatrecasas, Landwell, Gómez Acebo y demás, casados, con hijos y una -o varias- hipotecas, a un puñado de antiguos compañeros de juergas.

A ellos, y al resto de gente que no pudo asistir a la cena por unos u otros motivos, va dedicada la primera canción de Oasis que aterriza en esta sección: Wonderwall.

And all the roads that lead to you were winding
And all the lights that light the way are blinding
There are many things that I would like to say to you
I don’t know how

Wonderwall forma parte de la banda sonora de mis primeros años en Barcelona. El disco (What’s the Story) Morning Glory? salió publicado en octubre de 1995, apenas un mes después de mi aterrizaje en la ciudad y eso hizo que actuase como elemento catalizador de muchos de los momentos que recuerdo con mayor intensidad de aquellos tiempos: las primeras clases, los primeros conocidos, las primeras juergas, los primeros exámenes y tantas otras cosas que ahora parecen tan lejanas como si hubiese sido otro quien las viviese.

No he escuchado a Oasis desde entonces. Para mí ese disco fue tan especial que no me ha interesado nada de lo que han hecho a continuación. Sin embargo, cada vez que escucho la guitarra de la introducción de Wonderwall no puedo evitar acordarme de las bravas del Tomás, del dónut (ESADE 2) o del primer paso al que fui.

Os dejo con los hermanos Gallagher y os deseo un gran domingo wonderwallero.

6.06.2010 Posted by | Canción del domingo, derecho, Personal | , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

Canción del domingo: I’m my own grandpa (v. Dennis Warner)

Último domingo del quinto mes de la segunda década del siglo XXI. 30 de mayo de 2010, que se dice rápido, inténtalo y verás. Yo, que hablo como si estuviese huyendo de la gestapo mientras mastico polvorones, puedo decirlo en poco más de un segundo. De acuerdo, esto no es ningún mérito. Sigamos.

Esta semana no se ha caracterizado, precisamente, por sus noticias alegres. El lunes mi madre tuvo un accidente de coche espeluznante del que salió ilesa por alguna extraña -y afortunada- conjunción de astros, la bolsa sigue cayendo a plomo y los funcionarios y pensionistas son un poco más pobres. Bueno, lo de los funcionarios no es una mala noticia; casi todos los que trabajamos para nosotros ya hace meses o años que cobramos mucho menos que antes y si hay que apretarse el cinturón, habrá que hacerlo empezando por los que, contra toda lógica económica y democrática, tienen el puesto asegurado.

Una de las pocas noticias positivas de la semana fue la intervención de Duran i Lleida, posiblemente el único político de raza que tenemos en este país -y no entremos ahora en cuestiones semánticas-, previa a la votación del decretazo, toda una lección de responsabilidad política y de quid pro quo: me abstengo para que no nos intervengan, como a Grecia, pero haga el favor de largarse de una vez, porque su etapa se ha acabado. Una intervención como ésta merece pasar a los libros de la historia política de nuestro país, aunque aquí la política no es tal, sino que se limita, la mayoría de las veces, a un “no sin mi escaño“. Yo lo entiendo. ZP no quiere irse así, porque sabe que pasaría a la historia como el presidente que cayó por ciego y burro, por no ser capaz de reconocer la crisis y que, al reconocerla, improvisó y siguió metiendo la pata hasta que le echaron del poder al que se había aferrado como Locke a su mochila. La historia no es justa, pero ZP y su cuadrilla nos están faltando al respeto de una forma que no se puede tolerar más. Olé por Duran i Lleida. Aunque suene a oxímoron, ojalá Unió Democràtica de Catalunya gobernase España. Y lo vamos a dejar aquí.

Pero la noticia de la semana, sin lugar a dudas, ha sido el final de Lost (perdidos), que pudimos seguir en España en riguroso directo, incluso antes que algunas ciudades en EEUU. Por lo visto esto es un lujo, aunque parezca lo más normal del mundo. Así vamos.

Tras un año de locura, en el que me he tragado las casi seis temporadas completas de dos en dos episodios, llegué justo a tiempo, como hay que llegar, a ver el último episodio al mismo tiempo que el resto de la humanidad; fue el primer episodio que veía en directo, y fue en directo de verdad. Lo reconozco, soy uno de esos chiflados que se levantó el lunes a las 06:00 para seguir con el alma en vilo los últimos minutos de la única serie que ha conseguido engancharme en toda mi vida, además de Bola de Drac (Dragon Ball), pero entonces tenía 10 años y la serie era el complemento perfecto para la nocilla.

Para mí lost es un experimento, una nueva forma de hacer algo que se viene haciendo desde hace décadas, algo parecido a lo que, en su día, supuso “It” de Stephen King para las novelas de terror psicológico. He disfrutado todos y cada uno de los episodios como si fuese el primero, a veces sin entender nada, otras creyendo entender mucho más de lo que realmente había detrás. Tras los dos últimos dos episodios, muchos fans han clamado al cielo, desesperados, rajando como políticos taiwaneses de los guionistas de la serie, esos guionistas que les han proporcionado centenares de horas de placer, porque quedan flecos abiertos, porque el final es obvio o porque no lo es, no importa, La cuestión es quejarse.

Sin embargo, los dos últimos capítulos de lost han hecho que la serie no sólo alcance la categoría de hito y de mito en la historia de la televisión, sino que la ha convertido en inmortal. Lost no acabará nunca, porque perdurará en la memoria, en los subconscientes y la cultura popular, gracias a todo lo que no se dice, no gracias a las tramas que han quedado resueltas. Millones de personas discutirán el final durante meses en cenas tumultuosas yen  foros de internet. Por eso lost es tan grande, porque es de todos y de nadie al mismo tiempo.

Sin embargo, es bien cierto que una buena parte de la serie es una auténtica locura: los saltos en el tiempo, mezclados con flashbacks, fantasmas, deja vus y situacion propias del mejor realismo mágico, hacen que nunca estemos seguros de qué está pasando exactamente, aunque muchas veces todo es mucho más sencillo de lo que parece. Por eso, la canción del domingo es una historia absurda pero sencilla: I’m my own grandpa, en una versión en directo de Dennis Warner.

My little baby then became a brother-in-law to Dad
And so became my uncle, though it made me very sad
For if he was my uncle, then that also made him br’ther
Of the widow’s grown-up daughter who was also my stepmother

I’m my own grandpa” es una de esa canciones fáciles y divertidas del country de los años 40, compuesta por Dwight Latham y Moe Jaffe e interpretada por primera vez por Lonzo and Oscar, en 1947, que no hubiese tenido más trascendencia si no fuese porque su historia enrevesada ha llegado a nuestros días a través de múltiples versiones (aquí una de los muppets) e, incluso, de varias películas, una de las más conocidas “The Stupids“.

La historia trata sobre un tipo que se casó con un viuda que tenía una hija pelirroja que, por cosas del destino, acabó casándose con el padre de él.  Cuando su padre tuvo un hijo con su hijastra, ese niño fue, a la vez, su hermano y su nieto, lo que significaba que estaba casado con su abuela, por lo que, al final, se había convertido en su abuelo.

Esta cancioncilla, que explica cómo, rápida y fácilmente, uno puede convertirse en su propio abuelo, es el mejor homenaje que se me ocurre para conmemorar el final de lost, una serie que ha conseguido engancharme, emocionarme y hacerme soñar. En palabras del padre de Jack, ahora es momento de dejarla ir y ver cómo, poco a poco, su presencia se diluye en la vorágine del tiempo, el ruido y el día a día, mientras que su esencia perdura para siempre en los que la hemos disfrutado hasta el último segundo.

¡Que tengáis un feliz domingo!

30.05.2010 Posted by | Canción del domingo, Opinión | , , , , , , , , , | 2 comentarios

MOBIP 2010: Inversión en servicios móviles

Los días 10 y 11 de junio se celebra en Valencia MOBIP 2010, el evento europeo de Cooperación y financiación para el sector de Servicios Móviles (Mobile services innovation Platform). El objetivo de este evento es reunir a PYMES, expertos, grandes empresas y operadoras (como Ericsson o Vodafone) e inversores de capital riesgo para hablar sobre las últimas tendencias en este sector y detectar las oportunidades más interesantes de inversión.

Si tu empresa opera en el sector de las tecnologías móviles, has desarrollado aplicaciones o servicios para este tipo de dispositivos o te estás planteando empezar o invertir en este ámbito, este evento es el que estabas buscando. La organización ha seleccionado a las compañías tecnológicas más prometedoras del sector de servicios móviles y les ha invitado a que compartan su perspectiva sobre el futuro de la industria. Por tanto, podrás asistir a sesiones y presentaciones de algunos de los proyectos más avanzados de Europa y conocer a los inversores interesados en este tipo de negocios.

El evento se dividirá en dos jornadas:

Partnering: El primer día está enfocado a las startups, que tendrán la oportunidad de presentar sus propuestas a las grandes empresas del sector, y asistir a un buen número de talleres.

Inversión: La segunda jornada permitirá a las empresas seleccionadas que hayan asistido a la jornada anterior, presentar su proyecto a una audiencia formada por inversores y grandes empresas, que pueden estar interesadas en esos proyectos, como clientes, proveedores, partners o inversores.

El plazo para asistir como experto o inversor acaba mañana (28 de mayo) y para asistir como delegado o representante de una empresa, el 1 de junio. En cualquiera de los dos casos es gratis. Podéis inscribiros desde aquí: inscripción.

¡Nos vemos allí!

27.05.2010 Posted by | emprendedores, negocios en internet | , , , , , , , , , | 2 comentarios

Canción del domingo: No me llames iluso (la cabra mecánica)

Cuarto domingo del quinto mes de la segunda década del siglo XXI. 24 de mayo de 2010. Señores, ha llegado el verano y, con él, el polen y la alergia, todo de golpe. Si no es mucho pedir, el próximo año me gustaría tener también un poco de primavera.

La semana que ahora acaba ha sido prolífica en eventos y nuevos asuntos. El martes celebramos en Valencia el día de la persona emprendora -vamos, el día del emprendedor de toda la vida, así, sin complejos tontos- con algo más de 6.000 inscritos y un llenazo brutal en la Feria Valencia. Yo tuve la suerte no sólo de impartir una sesión sobre cómo gestionar tu negocio a través de las redes sociales (muchas gracias al CEEI Castellón por contar conmigo), sino también de participar en el invento que se sacó de la manga la Dirección General de Comercio y, sobre todo, de coincidir y compartir experiencias, ideas locas e, incluso, mesa y mantel con grandes emprendedores que saben mucho más que yo de prácticamente todo.

Si tuviese que resumir la jornada con una palabra, tendría claro cuál es: ilusión. Ilusión en los emprendedores que presentaban sus proyectos; de las administraciones y organismos que han organizado todo el tinglado; de los CEEIs que han aportado trabajo y muchas ganas; de los ponentes por estar rodeados por cientos de personas interesadas en conocer mejor sus experiencias y consejos, incluso la ilusión de muchos de los chavales que aparecieron por la Feria de Valencia sin tener ni idea de qué iba todo eso y, en algunos casos, se llegaron a plantear que en unos pocos años tal vez ellos también pudiesen estar allí.

Sin ilusión no hay emprendedores, no hay iniciativa, no hay negocio, no hay esfuerzo de verdad, no hay nada. Por mucho que trabajes, por mucho que luches y sudes la camiseta, si no te impulsa la ilusión y, el espíritu de crecer día a día y de mejorar tu situación y la de la gente que te rodea, seguramente sólo conseguirás crear un mojón que cada vez será más y más grande, pero que acabará escurriéndose por las cañerías cuando decidas tirar de la cadena, y eso pasará más pronto que tarde.

Según el diccionario de la Real Academia, la palabra “iluso” admite dos acepciones:

  • Engañado, seducido.
  • Propenso a ilusionarse, soñador.

Aunque la expresión tiene unas connotaciones claramente negativas, la segunda definición me parece maravillosa. No hay nada más grande que un soñador que tenga la capacidad y la voluntad necesaria para cumplir con sus sueños. Pero, aunque parezca una obviedad, para trabajar por un sueño, por un objetivo, hay que tenerlo. No puedes trabajar por un ideal si no tienes perfectamente claro cuál es ese ideal y cuál es el camino que has de recorrer para llegar hasta él. Podrás cambiar la ruta, caminarla en coche o a pie, incluso dar un rodeo, parar un tiempo o buscar un atajo, pero tienes que saber adónde quieres llegar.

Si eres dueño de tu destino, es decir, si eres emprendedor, tienes una hoja de ruta en la que todo eso está perfectamente trazado, que se llama plan de empresa, donde has definido qué quieres que pase durante los próximos meses, y luchar por ello. Por tanto, eres un iluso, porque has soñado con el lugar al que quieres llegar y le has dado forma, pero además tienes una ilusión, que es el motor que te va a permitir llegar hasta allí.

Dicho todo esto, y para contradecirme una vez más, la canción del domingo es “no me llames iluso” de la cabra mecánica, precisamente porque no utiliza el matiz positivo que he encontrado en la segunda acepción académica del término iluso, y a mí lo que me gusta es que me lleven la contraria :)

Yo vivo de la ilusión
De hacer camino al andar por campos minados.
De mirar por debajo de la falda de las hadas del dulce sabor.

De tu parte del pastel.
Castigado, sin postre por malo.
La ilusión del placer de tu cuerpo de Sábado y tus besos hechos canción

La primera -y probablemente la última- vez que he visto a la cabra mecánica en directo fue el sábado de la semana pasada en el concierto que reunió al Sr. Mostaza, la propia cabra mecánica y a Fito y Fitipaldis. Como pasa en muchos otros grupos, la Cabra Mecánica ha vivido durante 15 años de un par de éxitos que funcionaron muy bien, como éste que fue la banda sonora de una de las campañas de ONCE, la escuchadísima lista de la compra que grabaron con María Jiménez o Felicidad, otra buena canción sin más. La cabra mecánica ha sobrevivido también gracias a su cantante, Lichis, un tipo tan peculiar como magnético en el escenario. Pese a que el grupo ya ha anunciado su separación, una pena como cada vez que un grupo se separa, no tengo ninguna duda de que Lichis continuará su carrera en solitario durante muchos años más.

Sin más, os dejo en buenas y os deseo el mejor domingo que seáis capaces de soñar. Seguro que os lo merecéis, y si no, mejor para vosotros :)

23.05.2010 Posted by | Sin categoría | , , , , , , , , | 2 comentarios

Canción del domingo: Acabo de llegar (Fito y Fitipaldis)

Tercer domingo del quinto mes de la segunda década del siglo XXI, 16 de mayo de 2010. Calor, sol y alergia. Casi estamos en verano y aún no hemos tenido primavera.

Para los que llegáis por primera vez, la canción del domingo es una sección permanente de mi blog, que escribo todos los domingos del año desde el ocho de junio de 2008, es decir, casi dos años.

La canción del domingo de tres partes principales, claramente diferenciadas -en ocasiones no tanto-: una breve introducción sobre el momentum, mi opinión sobre cualquiera de los temas que han marcado la actualidad de la semana que acaba y una canción que, de forma más o menos acertada, refleja dicha opinión. A veces tengo que acudir a artimañas mejor o peor urdidas para encajar una canción que me gusta o me apetece traer con algún hecho o noticia de actualidad; en otras ocasiones la realidad se impone sobre la música y me toca encajar canciones que, en otras circunstancias, nunca hubiesen aterrizado por aquí.

Pese a todo, trato de ser fiel a mis gustos musicales, por lo que casi me atrevo a decir que la mayor parte de mis grupos y canciones favoritas ya han pasado por aquí durante los más de cien posts dominicales que he publicado hasta la fecha. Si eres de los que sigue esta sección con cierta frecuencia, habrás podido escuchar -y ver- pop, rock, metal, bossa nova, boleros, salsa, reggae, hip hop o, incluso, rapsodias o arias de ópera.

La canción del domingo dice mucho de mí, de mis opiniones sobre lo que está pasando y sobre la música, que es una parte fundamental de mi vida, sin la que no concibo ni podría identificar la realidad. La música nos acompaña en todos los momentos de nuestra existencia y sirve como hilo conductor de nuestras experiencias y crecimiento como personas. Por eso creo que tiene sentido ponerle música a la actualidad a través de un post semanal que resuma mi forma de ver las cosas. Siempre puedes saltártelo, ésa es la grandeza de los blogs, que nadie te obliga a leerlos.

Cuento todo esto porque esta última semana se ha caracterizado por noticias de todo tipo, pero para mí, el mejor momento fue el concierto al que asistí ayer por la noche en Burjassot: Señor Mostaza, La cabra mecánica y Fito y Fitipaldis. Ahí queda eso.

Si has pasado alguna vez por aquí, probablemente te hayas encontrado alguna canción de Sr. Mostaza, uno de mis grupos favoritos en la actualidad, con Luis Prado a la cabeza. Sólo por escucharles a ellos hubiese valido la pena ir al concierto, aunque me queda la espinita de que acabaron con la única de sus canciones que no me acaba de convencer (necesito mejorar). La Cabra mecánica, qué queréis que os diga, bien, pero no me interesaba y, tras escucharles, sigue sin interesarme. Y, para acabar, Fito y Fitipaldis, a los que llevo años deseando escuchar en directo, y que no sólo no me defraudaron, sino que cumplieron con creces cualquier expectativa que pudiese tener. Por todo ello, la canción del domingo es Acabo de llegar, de Fito y Fitipaldis.

Qué te voy a decir, si yo acabo de llegar
si esto es como el mar ¿quién conoce alguna esquina?
Dejadme nacer que me tengo que inventar
para hacerme pez empecé por las espinas

Tras su paso por Platero y Tú, Fito Cabrales ha sabido crear una formación inolvidable, con un directo impactante y una gran personalidad propia. Habrá quien diga -como he escuchado- que Fito es un egocéntrico, que hace girar el mundo a su alrededor y que sólo habla de él mismo, pero a mí me parece que, precisamente, ésa es una de sus principales virtudes: la honestidad y su capacidad de hablar de temas cercanos, aunque sea a través de frases deslabazadas y muchas veces inconexas. Y si es cierto y resulta que Fito es un divo, cosa que desconozco, me importa un comino porque, con su trayectoria, Fito puede decir y hacer lo que le salga del arco del triunfo. Quien no quiera polvo, que no vaya a la era.

Muchas veces me habréis escuchado quejarme de los presuntos artistas que aprovechan su posición o su capacidad de convocatoria para lanzar mensajes más o menos bienintencionados, pero que no tienen nada que ver con la música. El hambre en África, la liberación de los presos políticos, la paz y muchos otros temas merecen atención, pero cuando yo voy a un concierto, quiero escuchar música, no que me den lecciones.

Pese a ello, Fito y su banda ayer dieron una lección de música, de rock en directo de primera, con un sonido limpio, potente y brillante, el mejor que he escuchado en mucho tiempo. Fito es un genio del rock, Carlos Raya es un maestro y Boli (Alejandro Climent), además de un grandísimo bajo, es uno de los tipos más cojonudos que pueblan nuestra escena musical; además es a quien debo el placer de haber podido asistir al concierto gracias a sus invitaciones.

Boli es o ha sido parte de las tres formaciones que más admiro y que más me ha hecho disfrutar en este país, por lo demás, lleno de pseudoartistas subvencionados: Sr. Mostaza, MClan y ahora Fito y Fitipaldis, tres grupos auténticos, valientes, con un sonido vibrante, personalísimo, que les hace merecedores de formar parte de la historia musical de nuestro país. Por eso, este post va dedicado a él. Enhorabuena, gracias por todo y mucha suerte para lo que queda de gira. Estoy deseando escuchar lo nuevo de Sr. Mostaza.

Hace poco leía a Paulo Coelho decir que la vida es demasiado breve para beber vino malo. Con la música pasa lo mismo. Por eso, siempre que puedas elegir, escucha a cualquiera de estos tres grupos. Todo es mucho mejor cuando disfrutas de música de verdad. Todo, no te miento. Incluso un domingo corto y perdido :)

¡Que lo disfrutes!

16.05.2010 Posted by | Canción del domingo, Opinión, Personal | , , , , , , , , , , | 4 comentarios

Las redes sociales en el Día de la Persona Emprendedora CV

El día 18 de mayo, de 10:00 a 11:00 de la mañana imparto una sesión en el Día de la Persona Emprendedora (lo que viene siendo el Día del Emprendedor) de la Comunidad Valenciana bajo el título “Gestión de contactos. Cómo gestionar tu negocio a través de las redes sociales“. Ahí queda eso. No te digo na y te lo digo to.

Al final el título ha sido un refrito de varias ideas que propuse para la sesión, pero creo que al menos queda claro que vamos a hablar de redes sociales, de cómo aprovecharlas para conseguir nuevos clientes y contactos, y gestionar a los que ya tengas. Además hablaremos de un par de temas interesantes más, relacionados sobre todo con cómo sacarle el máximo partido a las redes sociales desde el punto de vista de un profano, así que si eres un experto en la materia, seguramente aprovecharás mucho mejor tu tiempo en cualquiera otra de las tropecientas sesiones que se han organizado. Aquí tienes la agenda general de las sesiones.

En realidad, creo que este tipo de sesiones son interesantes para dos perfiles de usuarios:

– Los que no están acostumbrados a utilizar las redes sociales, que prácticamente acaban de aterrizar (newbies) o que ni siquiera lo han hecho (aliens), pero sienten curiosidad por saber qué se puede hacer allí y cómo empezar a aprovecharlas para su negocio.

– Los heavy users, que se pasan el día enganchados a facebook y tuenti, pero no tienen ni idea de para qué sirven ni cómo funcionan las redes sociales, más allá de ver fotos de sus ex en bañador, abrir galletas de la suerte o recolectar las frambuesas de Farmville.

Si estás empezando un negocio o estás intentando desarrollar el tuyo, el día de la persona emprendora pone a tu disposición muchos elementos y recursos gratuitos para que compartas experiencias con otros emprendedores que están en tu misma situación y, sobre todo, para aprendas de gente que ya han pasado por esas fases.

Mi sesión no va a ser la única que hable sobre negocios y redes sociales. He visto títulos que incorporan expresiones comoditizadas como “2.0” o “social media“, así que si quieres aprender algo sobre internet y negocios… ¡éste es tu día!

¡Nos vemos el 18 de mayo en Feria Valencia!

PD: Un simple comentario a la organización de este evento a nivel nacional. Pocos eventos en la historia han tenido un nombre con tantos prejuicios y complejos como éste. Si alguien se siente ofendido por el nombre “Día del emprendedor“, su  enfermedad no se cura con una perífrasis.

10.05.2010 Posted by | emprendedores, negocios en internet | , , , , , , | 7 comentarios

Canción del domingo: My sharona (the Knack)

Segundo domingo del quinto mes de la segunda década del siglo XXI; 9 de mayo de 2010. Agua en el centro y sol en el mediterráneo. Yo vivo en el mediterráneo (nainanainainanaaaa), así que me ha tocado lo bueno, aunque también ha caído algo de agua por aquí. Tranquilos, que como el verano sea proporcional al invierno que hemos tenido, todos vamos a acabar del sol y del calor hasta las narices.

Esta semana ha sido interesante por muchos motivos, pero sobre todo me ha permitido darme cuenta de que muchas veces vivimos en auténticos oasis alejados del mundo y de la realidad. El martes volvimos a traer First Tuesday a Valencia, de la mano de Juan Antonio Galindo (factory web) y de metricson. El evento fue un exitazo, con más de cien asistentes, de los cuales veinte era inversores, algo imprescindible cuando tu objetivo es propiciar el contacto entre emprendedores y capital. Fue una sesión muy participativa, en la que se generaron discusiones muy interesantes. Estoy muy satisfecho, la verdad.

El éxito de First Tuesday pudo hacer pensar a los asistentes que las cosas están cambiando: que ha vuelto la pasión, que la gente se inclina por generar valor, riqueza y empleo a través de la creación de nuevas empresas; incluso que eso que propugnan los políticos (“los emprendedores son quienes tienen que sacar al país de la crisis”) puede ser cierto.

Sin embargo, el miércoles tuve un buen encontronazo con la realidad. Tuve el honor de participar con un grupo de amigos en la conferencia que clausuraba las sesiones de desarrollo profesional de la Florida Universitaria y, precisamente, una de las primeras preguntas que formulamos fue “¿cuántos queréis crear vuestra propia empresa?”. El resultado fue desolador. En un auditorio con más de doscientas personas sólo levantaron la mano tres personas. A continuación preguntamos cuántos querían ser funcionarios y, entre risitas levantaron la mano más de la mitad de los asistentes.

Tras este inicio tan poco prometedor pasamos un buen rato hablando sobre redes sociales, para llegar a la conclusión de que los menores de 25 años están en tuenti y, en una pequeña proporción en facebook. Ya está. Ni linkedin, ni Xing ni ninguna otra red vertical ni mucho menos profesional, pese a estar a apenas unos días de distancia del momento de empezar a trabajar, o al menos de buscar su primer trabajo.

Mi conclusión tras el evento es que los jóvenes de hoy en día son tan analfabetos digitales comos sus padres y sus abuelos, con la única diferencia que tienen el aliciente de poder ver a sus amigas en bikini a través de tuenti, facebook, flickr y youtube, algo que sus padres y abuelos sólo podían soñar. La motivación lo es todo.

Eso me lleva a pensar que el concepto de nativos digitales es un eufemismo para definir a una generación acostumbrada a tener acceso a internet, aunque no tengan ni pajolera idea de cómo sacarle provecho. No dudo que haya gente brillante y valiente: conozco algunos ejemplos de menores de 20 años extraordinariamente capaces; sin embargo, la mayoría son una panda que seguramente sólo sirva para engrosar las listas del INEM, no por falta de capacidad, sino de interés y de ambición.

A los nacidos en los setenta solían llamarnos generación X, la generación perdida, por nuestra presunta falta de valores, por nuestra ruptura con las tradiciones y un pretendido carácter nihilista. Hoy muchos de los nacidos en esa época ocupamos puestos de responsabilidad en grandes empresas, creamos empleo y riqueza y tenemos en nuestras manos buena parte del futuro del país y del resto del mundo mundial.

Si nosotros fuimos capaces de sobreponernos a la transición, al baby boom, a la aparición de las consolas y de internet o, incluso, a la muerte de Chanquete, estoy convencido de que los actuales troncos veinteañeros serán capaces de superar su apatía actual y coger el testigo. No nos queda otra. Por eso, la canción del domingo es My sharona, de the Knack.

Never gonna stop, give it up.
Such a dirty mind.
Always get it up for the touch of the younger kind

My Sharona, de The Knack, forma parte de la banda sonora de  la película “Reality Bites“, que trata precisamente de la necesidad de sobrevivir y seguir adelante para la generación X, los nacidos en los setenta, entre muchos otros temas :)

The Knack consiguió cierta repercusión en los 70 y 80, aunque su gran éxito fue, precisamente, My Sharona, una canción sencillota y sin demasiado mérito, más allá de su riff principal, que resulta bastante recordable. Por desgracia, el cantante original de la formación,  Doug Fierer, falleció hace unos meses, en febrero de 2010.

Generación X, NI-NIs, generación perdida… Ser joven no es fácil o, mejor dicho, lo es salvo que quieras hacer algo con tu vida y estés dispuesto a sacrificar lo fácil del día a día. El problema es que cuando llegue el momento de tomar las riendas, debes estar preparado para ello, y si has pasado los últimos años tocándote lo que no se ve, no lo estarás.

Los funcionarios no nos van a sacar de la crisis; los políticos no nos van a sacar de la crisis, al menos los que tenemos ahora mismo. Sólo los que estén dispuestos a crear valor y a hacer lo necesario para mejorar su vida y la de la gente que le rodea serán capaces de empujar a la masa hacia una situación un poco más propicia.

¿Ya has decidido de qué lado estás?

9.05.2010 Posted by | Canción del domingo, Opinión | , , , , , , , , | 1 comentario